Crónica Transvulcania 2015

Digamos que esto podría llamarse crónica de una muerte anunciada, pero sería un plagio y por otra parte fue una muerte en vida para luego revivir. Por lo tanto, pensándolo mejor, no tiene sentido esta gilipollez que he puesto, pero como es lo primero que he pensado lo dejo. Ahora, a más de dos semanas de las carreras todo está un poco difuso. No es que tenga mala memoria, lo que ocurre es que la naturaleza es sabia y olvida el dolor y el sufrimiento. En la montaña se sufre. Eso sí, no es un sufrimiento malo, es un dolor bueno que buscamos. Nos sacamos los ojos subiendo y nos jugamos el cuerpo bajando. Y esto durante muchas horas. Intentaré ser lo más breve posible y omitir una buena cantidad de datos que seguramente os importen un pepino. Ahí va, Transvulcania 2015.

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JUEVES 7 DE MAYO. KILÓMETRO VERTICAL. 6’6 km; 1160 m+.

Carrera bonita, divertida e intensa. Salimos en modo persecución: de uno en uno y espaciados 1 minuto. Cuando adelantabas a alguien te daba subidón y cuando te adelantaba alguno daban ganas de subirse a su grupa y gritarle: “duro hasta la cima”. Por suerte solo me adelantaron dos y pude contenerme. Si hubiera pasado un tercero no sé yo como hubiera acabado eso. Finalmente no acabé en mala posición y haciendo el tiempo estimado. ¿Lo mejor? Mi amigo Guillem esperándome en la meta. Él había subido a hacer entrevistas a los buenos para la página de Manu Hurtado (un chaval muy majo con un proyecto aun más majo). Luego la organización tuvo el detalle de bajarnos en guagua hasta los coches, lo cual es de agradecer porque después del calentón de carrera bajar corriendo no apetecía mucho. O sí, pero en 36 horas competía otra vez y era mejor guardar. No tengo claro el qué guardaba, pero ojo, lo guardé como un tesoro.

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SÁBADO 9 DE MAYO. ULTRAMARATÓN. 73’3 km; 8525 m acumulados.

Poco puedo decir. Aprendí de la carrera y me ayudó a tomar decisiones. También me enseñó a que el cuerpo se pone en automático y te saca del abismo. Salvo eso, petada máxima. Iba preparado para, teniendo buen día, rondar las 9h40′. Crucé la meta en 11h39′. Agonía. Recuerdo pocas cosas. Muy pocas:

1. Encontrarme a Pere, corredor que conocí el año pasado. Hicimos algún tramo juntos pero pronto nos separamos. Abrazo, compañero.

2. No me entraba la comida. Esto a partir de las 2h que empiezas a vaciarte es un problema porque sabes lo que viene después: pajarón. A mi me llegó en la hora 3 de carrera y me duró 4 horas. Agónico y difuso hasta el kilómetro 44. No podía ni pensar que hacía ahí, no tuve fuerzas. Solo me arrastraba todo lo rápido posible parra llegar al próximo avituallamiento y abandonar.

3. Inflexión del kilómetro 44. Llegué lanzando la toalla, pero justo me encontré a Vanessa y a su marido, una pareja encantadora que había conocido días atrás. Me dijeron que no tenía mala cara (que mal mienten los palmeros, je) y que continuara. Como no tenía fuerzas dejé que ellos decidieran por mi y no abandoné. Gracias.

4. La Coca Cola es DIOS. En ese maldito kilómetro 44 pude empezar a comer algo de nuevo y a beber esa mierda que me salvó del cataclismo.

5. No recuerdo habérmelo pasado tan bien corriendo en la vida. Dejé de arrastrarme y empecé a estar feliz como un cachorrillo. Tras recuperarme pude volver a correr. De hecho a correr bastante rápido para lo que suelo ser bajando. Del kilómetro 50 al 73 era todo bajada salvo el último repecho y puede remontar muchas posiciones. Lo que es el cuerpo, tras 50 kilómetros y 20 de ellos agonizando, mis músculos se activaron, mi corazón empezó a bombear a muerte y me lancé con una sonrisa montaña abajo como si nada importara. Fue una sensación de libertad que nunca había tenido. Por eso no me importó cruzar la meta 2 horas después de lo estimado. Por eso esto mereció la pena. Porque una vez más y pese a todo pronóstico pude volver a sentirme libre.

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Sé que volveré a Transvulcania. Sé que no será en 2016. Supongo que volveré cuando sea mayor o, por lo menos, cuando sea menos pequeño.

El reto eres tú
Manu Sansegundo Romero

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2 comentarios en “Crónica Transvulcania 2015

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